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FCI N° 292 / 29.01.1999 / E
ORIGEN:
Argentina
FECHA
DE PUBLICACIÓN DEL ESTÁNDAR ORIGINAL VÁLIDO:
29.01.1999.
UTILIZACIÓN:
Perro de caza mayor (Montería).
CLASIFICACIÓN
FCI: Grupo 2 Perros tipo Pinscher y Schnauzer, Molosoides,
Perros tipo montaña y Boyeros suizos.Sección
2.1 Molosoides, tipo Dogo. Sin prueba de trabajo.
BREVE
RESUMEN HISTÓRICO
Esta raza es originaria de la provincia de Córdoba,
situada en la región mediterránea del territorio
de la República Argentina.
Su creador fue el Dr. Antonio Nores Martínez, miembro
de una tradicional familia de esa provincia y de profesión
médico. Su pasión por los perros, tal vez por
legado familiar, lo llevó, en el año 1928, a
fijar las bases y un estándar para una nueva raza canina
a la que denominó Dogo Argentino. Su trabajo partió
del cruzamiento metódico entre varias razas puras con
el « Viejo Perro de Pelea Cordobés », ejemplares
estos de un gran poder y fortaleza, pero inestables psíquica
y genéticamente, productos de un mestizaje de Mastines,
Bulldogs y Bullterriers, y que eran muy conocidos y apreciados
en esa época entre los fanáticos y encarnizados
peleadores de perros, actividad común por ese entonces
y donde se mezclaban todas las clases sociales. Tras una intensa
y minuciosa selección y estudio de caracteres, en varias
generaciones, logra su objetivo, formando la primera «
familia ». En sus orígenes, fue considerado por
muchos como un perro de lidia, pero el fervor por la caza
del Dr. Nores Martínez hace que le dé participación
en una de sus habituales partidas de « montería
», donde quedan demostradas sus cualidades a esos fines,
pasando a ser figuras principales en todas sus salidas. Así
se convirtió rápidamente en un excelente «
Perro de Montería». Esta misma metamorfosis lo
lleva hoy, a través de los años, a ser un can
versátil en sus funciones, puesto que ha demostrado
ser un noble ejemplar de compañía y un fiel
e infranqueable protector de lo que ama. Su fortaleza, tenacidad,
olfato y bravura, lo hacen inigualable dentro de los canes
de jauría para la caza de jabalíes, pecaríes,
pumas y otras especies predadoras de la agricultura y la ganadería,
que habitan las vastas y heterogéneas regiones del
territorio argentino. Su armonía y su balance, la excelente
musculatura, propia de un atleta, lo hacen el perro ideal
para soportar largas travesías bajo climas muy diversos
y, tras ellas, sostener un arduo combate con la presa perseguida.
El
21 de mayo de 1964, es reconocido como raza por la Federación
Cinológica Argentina y por la Sociedad Rural Argentina,
quienes abren su « Registro Genealógico »,
iniciando su inscripción.
Recién
el 31 de julio de 1973, es aceptado por la Fédération
Cynologique Internationale, como la primera y única
raza argentina, gracias a la vehemente pasión y al
inigualable trabajo y esfuerzo del Dr. Agustín Nores
Martínez, hermano y continuador de la obra del creador.
APARIENCIA
GENERAL
Moloso normotipo, mesomorfo y macrotálico dentro de
las proporciones deseadas y sin que se considere gigante.
De aspecto armónico y robusto, por su poderosa musculatura
que hace relieve bajo una piel consistente y elástica,
adherida al cuerpo por un tejido subcutáneo poco laxo.
De andar tranquilo y seguro, sagaz y de rápida reacción,
mostrando permanente alegría en sus movimientos. De
carácter cordial y afectuoso y de una blancura llamativa;
sus virtudes físicas lo muestran como un verdadero
atleta.
PROPORCIONES
IMPORTANTES
Al ser un animal mesoformo, ninguna de sus regiones sobresale
del conjunto general, que es armónico y balanceado.
Mesocéfalo; la cara debe tener el mismo largo que el
cráneo.
La altura a la cruz es igual a la altura a la grupa.
La altura del tórax es igual al 50% de la altura a
la cruz.
El largo sobrepasa en un 10% la altura a la cruz.
TEMPERAMENTO
/ COMPORTAMIENTO
Alegre, franco, humilde, amigable y poco ladrador, demostrando
siempre ser consciente de su poder. Jamás debe ser
agresivo, característica que será severamente
observada. Su condición dominante lo muestra en continua
competencia territorial con ejemplares de igual sexo, característica
que es más notoria en los machos. Como cazador, es
astuto y silencioso, valiente y aguerrido.
CABEZA
Del tipo mesocefálico, de aspecto fuerte y poderoso,
sin ángulos abruptos ni marcados cincelamientos, muestra
un perfil cóncavo-convexo; convexo en el cráneo,
dado por el relieve de los músculos masticadores y
de la nuca, y ligeramente cóncavo en la cara. Articula
con el cuello, formando un arco de fuerte musculatura.
REGIÓN
CRANEAL
Cráneo : Macizo, convexo en sentido antero-posterior
y transversal. Con arcos cigomáticos muy separados
de la bóveda craneal, para originar una amplia fosa
temporal que da espacio al gran desarrollo del músculo
del mismo nombre. Cresta occipital borrada por el desarrollo
de los músculos de la nuca. El surco central del cráneo
es ligeramente notorio.
Depresión
naso-frontal (Stop):
Levemente definida, dando la transición de la convexidad
craneal a la ligera concavidad facial. Desde el perfil, nos
da una imagen de definido, por el relieve de los arcos superciliares.
REGIÓN
FACIAL
De igual largo que la región craneal.
Trufa:
Con amplias fosas nasales. Pigmentada de negro. Se eleva ligeramente
hacia adelante, dando la terminación a la concavidad
del hocico. Visto de perfil, la línea anterior es perpendicular
y recta, coincidente con el borde maxilar o ligeramente anterior
a él.
Hocico:
Fuerte, algo más largo que alto, de buen desarrollo
en sentido transversal; sus caras laterales son levemente
convergentes. Su línea superior es ligeramente cóncava,
característica casi exclusiva del Dogo Argentino.
Labios:
Moderadamente gruesos, cortos y tirantes. Con los bordes libres
y preferiblemente pigmentados de negro.
Mandíbulas
/ Dientes: Mandíbulas fuertes y bien adaptadas, sin
prognatismo inferior o superior. Las ramas maxilares deben
ser levemente convergentes, dando homogeneidad a las arcadas
dentarias. Los maxilares aseguran una mordida máxima.
Dientes grandes, con buen desarrollo, alineados y de firme
implantación, se verán limpios y libres de caries.
Se recomienda una dentadura completa, teniendo prioridad la
homogeneidad de las arcadas dentarias. Oclusión dental
en pinza, admitiéndose el cierre en tijera.
Mejillas:
Amplias y semiplanas, libres de pliegues, sin relieves ni
cincelamientos, cubiertas por una piel fuerte.
Ojos:
Oscuros o color avellana, protegidos por párpados de
bordes preferiblemente pigmentados de negro, sin considerarse
la despigmentación de los mismos como una falta penalizable.
De forma de almendra, inserción mediana y amplia separación
entre ambos. El conjunto se verá acompañado
de una mirada atenta y vivaz pero, a su vez, de marcada dureza,
especialmente en los ejemplares machos.
Orejas:
De inserción lateral y alta con buena separación
entre ambas, dada por el ancho del cráneo. Funcionalmente,
deberán presentarse cortadas y erectas, en forma triangular
y de un largo que no supere el 50% del borde anterior del
pabellón de la oreja natural. Sin amputar, son de mediana
longitud, anchas, gruesas, planas y redondeadas en su ápice.
De pelaje liso y algo más corto que en el resto del
cuerpo y donde pueden aparecer pequeñas manchas, no
penalizables. Llevadas naturalmente colgantes, cubriendo la
región posterior de las mejillas. En alerta, tienen
capacidad de semi-erección.
CUELLO
De largo medio, fuerte y erguido, con muy buen desarrollo
muscular, marcando en su línea superior una ligera
convexidad. En forma de cono truncado, inserta con la cabeza
en un musculoso arco, que borra todos los relieves óseos
de la región y con el tórax, por una amplia
base. Cubierto por una piel elástica y de mayor grosor,
que se desliza libremente sobre un tejido celular subcutáneo
algo más laxo que en el resto del cuerpo, haciendo
suaves pliegues no pendientes a la altura de la garganta;
esta característica es fundamental en la funcionalidad
del animal. El pelaje en esta región es ligeramente
más largo.
CUERPO
El largo del cuerpo (medido de la punta del hombro hasta la
punta de la nalga) supera en un 10% la altura a la cruz.
Línea
superior: A nivel; la cruz y la punta del anca tienen igual
altura, constituyendo estos los puntos de mayor altura.
Cruz:
Amplia y alta.
Espalda:
Amplia y fuerte, con un gran desarrollo muscular que determina
una suave pendiente hacia los lomos.
Lomo:
Fuerte y borrado por el desarrollo de los músculos
lumbares, que insinúan un canal medio a lo largo de
la columna vertebral. Es algo más corto que el dorso
y asciende imperceptiblemente hasta la punta de la grupa.
El desarrollo muscular en el conjunto de las regiones que
componen la línea superior, confiere a los ejemplares
la característica de un perfil ligeramente cedido,
sin llegar a serlo, lo que se acentúa en los ejemplares
adultos debido a la gran musculatura dorso espinal.
Grupa:
De largo medio, con amplia y bien desarrollada musculatura,
que hace ligeramente perceptibles tanto la punta del íleon
como la del isquión. De un ancho igual al torácico
o ligeramente menor, mantiene un ángulo con la horizontal
cercano a los 30°, lo que marca en su línea superior
una pendiente suavemente convexa hasta la inserción
de la cola.
Pecho:
Amplio y profundo. La punta del esternón se ubica a
nivel con la punta del hombro (articulación escápulo-humeral)
y con la línea inferior del tórax, a la altura
de la línea de los codos. Tórax amplio, dando
máxima capacidad respiratoria, con costillas largas
y moderadamente arqueadas que articulan con el esternón
a la altura de la línea de los codos.
Vientre:
Algo recogido por sobre la línea inferior del tórax,
nunca agalgado, fuerte y de buena tensión muscular
al igual que los flancos e ijares.
Cola:
De inserción media, en ángulo de 45° con
la línea superior. En forma de sable, gruesa y larga,
desciende hasta la altura de los corvejones, sin sobrepasarlos.
Llevada en reposo naturalmente caída. En acción,
elevada algo por encima de la línea superior y en continuo
movimiento lateral. En el trote, su porte es a nivel de la
línea superior o levemente por encima de ella.
EXTREMIDADES
MIEMBROS
ANTERIORES
Vistos en conjunto, representan una unidad fuerte y de robusta
conformación óseo-muscular, proporcionales al
tamaño del animal. Aplomos perpendiculares, tanto de
frente como de perfil.
Hombros:
Altos y proporcionados. Muy fuertes, con grandes relieves
musculares sin ser exuberantes. Con una oblicuidad con la
horizontal de 45°.
Brazos:
De largo medio y proporcionado al conjunto. Fuertes y de importante
musculatura, mantienen un ángulo de 45° con la
horizontal.
Codos:
Robustos, cubiertos de una piel algo más gruesa y elástica,
sin pliegues ni arrugas. Ubicados naturalmente contra la pared
costal, pareciendo formar parte de ella.
Antebrazos:
De igual largos que los brazos y perpendiculares, de hueso
robusto y rectos con buen desarrollo muscular.
Articulaciones
del carpo: Largas y en una misma línea con los antebrazos,
libres de sobrerrelieves óseos y rugosidades.
Metacarpos:
Algo planos, de buen hueso y con una oblicuidad respecto a
la horizontal de 70 a 75°.
Pies
delanteros: Redondos, con dedos cortos, robustos y bien cerrados.
Almohadillas carnosas y duras, cubiertas de piel gruesa y
áspera al tacto.
MIEMBROS
POSTERIORES
De angulación mediana. Vistos en conjunto, son fuertes,
robustos y paralelos; dando la imagen de fuerza y potencia
que su función requiere, asegurando la suficiente impulsión
y determinando el típico modo de andar.
Muslos:
De largo proporcionado al conjunto. Fuertes y de importante
y muy visible desarrollo muscular. Articulan con el coxal
en un ángulo próximo de 100°.
Rodilla:
Ubicada sobre el mismo eje del miembro. Ángulo fémoro-tibial
cercano a los 110°.
Piernas:
Levemente más cortas que los muslos, fuertes y continuando
la desarrollada musculatura del miembro.
Corvejón:
El conjunto tarso-metatarso es corto, fuerte y firme, asegurando
la fuerza de propulsión del miembro posterior. Tarso
robusto, con la punta del corvejón evidente. La articulación
tibio-tarsiana forma un ángulo cercano a los 140°.
Metatarso robusto, casi cilíndrico y aplomado en 90°
con la horizontal. Si existen espolones deben ser extirpados.
Pies
traseros: Similares a los delanteros, aunque algo más
pequeños y levemente más largos, manteniendo
iguales características.
MOVIMIENTO
Ágil y firme; con cambios notorios al mostrar interés
hacia algo, donde se torna erguido y rápido de reflejos,
típico de la raza. Paso pausado. Trote amplio, de buena
suspensión anterior y potente propulsión posterior;
en el galope, muestra toda su energía desarrollando
toda la potencia que posee. Marca rastros simples y paralelos.
No se acepta ambladura (pasuqueo) considerándose un
grave defecto.
PIEL
Homogénea, algo gruesa, pero suave y elástica.
Adherida al cuerpo por un tejido subcutáneo semilaxo,
que le permite el fácil deslizamiento, sin formar arrugas
relevantes, salvo en la región del cuello, donde el
tejido celular subcutáneo es más laxo. Con la
menor pigmentación posible, aunque ésta se va
incrementado con los años. La piel excesivamente pigmentada
no es aceptada. Se prefieren los ejemplares con los bordes
de las mucosas labiales y palpebrales pigmentadas de negro.
PELAJE
Pelo:
Uniforme, corto, liso y suave al tacto, con un largo aproximado
de 1,5 a 2 cm. Varía su densidad y grosor según
los climas. Siendo raleado y fino en los climas tropicales
(donde deja translucir la piel, haciéndose visibles
las regiones pigmentadas, lo que no es motivo de penalización)
y más grueso y denso en las regiones frías,
donde puede aparecer sub-pelo.
Color:
Color íntegramente blanco. Se admite una mancha negra
o de tonalidad oscura alrededor del ojo, que no supere el
diez por ciento de la cabeza. Entre dos ejemplares de iguales
condiciones, el juez siempre deberá optar por el más
blanco.
TAMAÑO
Altura
a la cruz: Machos: 62 a 68 cm, hembras: 60 a 65 cm.
FALTAS
Cualquier desviación de los criterios antes mencionados
se considera como falta y la gravedad de ésta se considera
al grado de la desviación al estándar.
FALTAS
GRAVES
Falta de desarrollo óseo-muscular (debilidad).
Trufa poco pigmentada.
Labios colgantes.
Dientes pequeños, débiles o cariados. Dentadura
incompleta.
Ojos excesivamente claros. Entropión y ectropión.
Tórax de tonel; pecho en quilla.
Costillas planas.
Excesiva angulación del miembro posterior.
Corvejón excesivamente largo.
Tipos de andares atípicos.
Excesiva pigmentación cutánea en ejemplares
jóvenes.
Aparición de pequeñas zonas con coloración
del pelo.
Desequilibrios nerviosos.
FALTAS
ELIMINATORIAS
Trufa sin pigmentación.
Prognatismo superior o inferior.
Ojos de diferente color o celestes.
Sordera.
Pelo largo.
Manchas en el pelaje del cuerpo. Más de una mancha
en la cabeza.
Tallas inferiores a los 60 cm y superiores a los 68 cm.
Agresividad.
N.B.: Los machos deben tener dos testículos de apariencia
normal completamente descendidos en el escroto.





Standard
que rigió la raza desde 1973 hasta 1999 elaborado por
Agustín Nores Martinez
Cráneo:
Macizo,
convexo en el sentido anteroposterior y transversal por los
relieves de los músculos masticadores y de la nuca.
Ojos:
Oscuros
o color avellana. Encapotados por los párpados de bordes
negros o claros, la separación entre ellos debe ser
grande, mirada viva a inteligente, pero con marcada dureza
al mismo tiempo. (Los ojos claros o párpados rojos,
restan puntaje. La desigualdad de color sarcos- es motivo
de descalificación)
Cara:
Del
mismo largo que el cráneo, es decir, que la línea
que une las dos pófisis orbitarias del frontal esté
a igual distancia del occipucio y del borde alveolar del maxilar
superior. (Hemos separado cráneo y cara, pero ambos
constituyen en su conjunto la "Cabeza" del Dogo,
que es típica y, como ya se ha explicado en el curso
de esta obra, pertenece al tipo " mesocefálico"
y debe tener un perfil convexo-cóncavo, es decir, el
cráneo convexo por el relieve de la inserción
de los músculos masticadores, clásico del cráneo
del perro de presa, tipo "masticador" y la cara
u hocico ligeramente cóncava hacia arriba, propia del
perro de gran olfato, es decir, que tiene cráneo de
masticador y cara de olfativo en cuanto hay en ello una interacción
funcional: el ventear alto. Arcos cigomáticos muy separados
del cráneo, con fosa temporal amplia, para la cómoda
inserción del músculo temporal, uno de los principales
masticadores)
Maxilares:
Bien
adaptados, sin prognatismo, fuertes, con dientes bien implantados
y grandes. (No tiene importancia el número de molares,
siendo lo más importante la homogeneidad de las arcadas
dentarias, la carencia de caries, que no haya prognatismo,
ni superior ni inferior, y en especial que los cuatro colmillos,
grandes y limpios, se crucen perfectamente en la mordida al
hacer presa.)
Nariz:
Fuertemente
pigmentada de negro, con un ligero stop en la punta, ventanas
nasales bien amplias. (La nariz blanca o muy manchada de blanco,
resta puntaje. Nariz partida o labio leporino, es motivo de
descalificación.)
Orejas:
Sobre
la cima de la cabeza, erectas o semierectas, de forma triangular,
deben presentarse cortadas siempre. (El jurado no debe juzgar
un Dogo con orejas largas, por lo que debe retirarlo del ring.
En la hembra puede aceptarse las orejas recortadas un poco
mas largas -Como en el Gran Danés-. El macho es preferiblemente
con las orejas un poco más cortas. El Dogo Argentino
es un perro de presa, es decir, de lucha, y en ella las orejas
largas ofrecen una presa fácil y muy dolorosa. Además,
razones de estética hacen necesario el corte de orejas.)
Labios:
Bien
arremangados, tirantes, de bordes libres pigmentados de negro.
(Se exige el labio corto, para que cuando el perro está
haciendo presa, pueda respirar también por la comisura
labial posterior, porque si el labio es péndulo, aunque
el maxilar sea bastante largo, viene a hacer de válvula
de inspiración y cierra la comisura de los labios,
lo que impide al animal hacer una respiración supletoria
por las comisuras labiales, durante la presa, teniendo que
largar por asfixia, como pasa en las razas de labios colgantes.)
Cuello:
Grueso,
arqueado, esbelto, con la piel de la garganta muy gruesa,
hacien-do arrugas como las del Mastin, Dogo de Burdeos o Bulldog
y no tirante como en el Bullterrier. (Esta elasticidad de
la piel del cuello se debe a que el tejido celular de esta
parte es muy laxo, permitiendo a la piel del cuello resbalar
sobre la aponeurosis superficial, de manera que el colmillo
o la garra del adversario sólo hiere el cuero, y cuando
es puma, por ejemplo, el que intenta sujetarlo del cuello,
como la piel es elástica y se estira mucho, le permite
hacer presa a su vez.)
Occipucio:
No
debe hacer relieve, porque los potentes músculos de
la nuca, lo borran por completo, siendo la inserción
de la cabeza y cuello en forma de arco. (Se confunde con la
línea curva de la convexidad del cráneo)
Espalda:
Alta.
Muy fuerte. De grandes relieves musculares.
Pecho:
Amplio,
profundo, con la sensación de poseer un gran pulmón.
Visto de frente, el esternón debe rebalsar hacia abajo
los codos. (Siendo el Dogo Argentino un perro de trabajo y
lucha, es obvio destacar la importancia de un pecho profundo
y amplio, por la importancia que tiene la respiración
en el perro.)
Columna:
Más
alta en la espalda, inclinada hacia el anca en suave pendiente.
(En los animales adultos, cuando el desarrollo muscular de
la espalda y del riñón es bueno, vistos de perfil,
parecen sillones y presenta un canal medio a lo largo de la
columna, dado por el relieve de los músculos espinales.)
Tórax:
Amplio;
visto de lado, rebasa su borde inferior a los codos.
Piernas:
De
muslos muy musculosos, con garrón corto y dedos bien
cerrados, sin dedo aberrante. (Con buena angulación,
recordando siempre que son los pilares propulsores de la velocidad
y el sostén en la lucha cuerpo a cuerpo, por lo que
nunca será demasiado insistir en la fortaleza de los
músculos del muslo. El dedo aberrante, tan fácil
de hacer desaparecer en los primeros meses, resta puntaje
como carácter recesivo hacia el Dogo de los Pirineos,
pero no es motivo de descalificación.)
Manos:
Rectas,
bien aplomadas, con dedos cortos y bien unidos. (El largo
de los dedos debe guardar proporción con la mano y
tener almohadillas bien carnosas y de piel gruesa y muy áspera
al tacto, con callosidades que le permitan correr mucho por
el terreno áspero y pedregoso, sin lastimarse.)
Cola:
Larga
y gruesa, pero sin sobrepasar los corvejones, llevada naturalmente
caída. Durante la lucha la mantiene levantada, en un
continuo movimiento lateral, como cuando hace fiesta al amo.
(Debe tenerse muy presente que la cola constituye una gran
ayuda, tanto en el cambio de dirección a la carrera,
en que actúa a la manera de timón, en acción
compensadora, como en la lucha, donde hace de sostén
o punto de apoyo, colaborando en el trabajo de los cuartos
traseros.)
Riñón:
Borrado
por los músculos del dorso.
Peso:
De
40 a 45 kilos
Altura:
De
60 a 65 centímetros
(Tanto
en la altura como en el peso, el juez debe ser inflexible,
pues siendo el Dogo un perro de lucha, entre las razas de
caza mayor, la disminución en el tamaño le resta
eficacia. Debe ser descalificado todo dogo adulto, sea macho
o hembra, que tenga menos de 60 centímetros de alzada,
prefiriéndose, entre varios ejemplares buenos, el de
mayor alzada. El creador de la raza ha enseñado que
el Dogo Argentino es un normotipo y dentro de ello un macrotálico.
Es decir, que debe existir una armonía en la proporción,
que bajo el punto de vista funcio-nal, es eurritmia o sea
normal correlación orgánica que se traduce por
una mayor capacidad de fuerza, por lo que debe buscarse el
de mayor talla y peso, sin llegar al gigantismo.)
Manto:
Completamente
blanco. Toda mancha de cualquier color, debe descalificarse
como carácter atávico. (Los blancos con la piel
muy pigmentada de negro, deben considerarse como ejemplares
no aptos para la cría, por el carácter recesivo
que muestran y que puede entrar a ser predominante en los
hijos si se aparean con otros ejemplares que tengan en potencia
dicho defecto. Las manchas pequeñas en la cabeza no
son motivo de descalificación, pero entre dos ejemplares
similares, debe preferirse al que sea completamente blanco.
En cambio toda mancha en el cuerpo, debe ser motivo de descalificación.)
Motivos
de descalificación:
Ojos
sarcos, sordera, manchas en el cuerpo, pelo largo, nariz blanca
o muy manchada de blanco, prognatismo (sea inferior o superior),
labio muy péndulo, cabeza agalgada, orejas largas (sin
recortar), talla inferior a 60 cm, más de una mancha
en la cara y toda desproporción física. El dedo
aberrante le resta puntos, sin llegar a la descalificación.




Standard
publicado por su creador, Dr. Antonio Nores Martinez en la
revista Diana en 1947
Cráneo:
Macizo, convexo en el sentido anteroposterior y transversal
por los relieves de los músculos masticadores y de
la nuca.
Cara:
Del mismo largo que el cráneo, es decir, que la línea
que une las dos apófisis orbitarias del frontal esté
a igual distancia del occipucio y del borde alveolar del maxilar
superior.
(Hemos separado cráneo y cara, pero ambos constituyen
en su conjunto la "Cabeza" del Dogo, que es típica
y, como ya se ha explicado en el curso de esta obra, pertenece
al tipo "mesocefálico" y debe tener un perfil
convexo-cóncavo, es decir, el cráneo convexo
por el relieve de la inserción de los músculos
masticadores, clásico del cráneo del perro de
presa, tipo "masticador" y la cara u hocico ligeramente
cóncava hacia arriba, propia del perro de gran olfato,
es decir, que tiene cráneo de masticador y cara de
olfativo en cuanto hay en ello una interacción funcional:
el ventear alto. Arcos cigomáticos muy separados del
cráneo, con fosa temporal amplia, para la cómoda
inserción del músculo temporal, uno de los principales
masticadores.)
Ojos:
Oscuros o color avellana. Encapotados por los párpados
de bordes negros o claros, la separación entre ellos
debe ser grande, mirada viva a inteligente, pero con marcada
dureza al mismo tiempo.
(Los ojos claros o párpados rojos, restan puntaje.
La desigualdad de color -sarcos- es motivo de descalificación.)
Maxilares:
Bien adaptados, sin prognatismo, fuertes, con dientes bien
implantados y grandes.
(No tiene importancia el número de molares, siendo
lo más importante la homogeneidad de las arcadas dentarias,
la carencia de caries, que no haya prognatismo, ni superior
ni inferior, y en especial que los cuatro colmillos, grandes
y limpios, se crucen perfectamente en la mordida al hacer
presa.)
Nariz:
Fuertemente pigmentada de negro, con un ligero stop en la
punta, ventanas nasales bien amplias.
(La nariz blanca o muy manchada de blanco, resta puntaje.
Nariz partida o labio leporino, es motivo de descalificación.)
Orejas:
Sobre la cima de la cabeza, erectas o semierectas, de forma
triangular, deben presentarse cortadas siempre.
(El jurado no debe juzgar un Dogo con orejas largas, por lo
que debe retirarlo del ring. En la hembra puede aceptarse
las orejas recortadas un poco mas largas -Como en el Gran
Danés-. El macho es preferiblemente con las orejas
un poco más cortas. El Dogo Argentino es un perro de
presa, es decir, de lucha, y en ella las orejas largas ofrecen
una presa fácil y muy dolorosa. Además, razones
de estética hacen necesario el corte de orejas.)
Labios:
Bien arremangados, tirantes, de bordes libres pigmentados
de negro.
(Se exige el labio corto, para que cuando el perro está
haciendo presa, pueda respirar también por la comisura
labial posterior, porque si el labio es péndulo, aunque
el maxilar sea bastante largo, viene a hacer de válvula
de inspiración y cierra la comisura de los labios,
lo que impide al animal hacer una respiración supletoria
por las comisuras labiales, durante la presa, teniendo que
largar por asfixia, como pasa en las razas de labios colgantes.)
Occipucio:
No debe hacer relieve, porque los potentes músculos
de la nuca, lo borran por completo, siendo la inserción
de la cabeza y cuello en forma de arco.
(Se confunde con la línea curva de la convexidad del
cráneo)
Cuello:
Grueso, arqueado, esbelto, con la piel de la garganta muy
gruesa, haciendo arrugas como las del Mastin, Dogo de Burdeos
o Bulldog y no tirante como en el Bullterrier.
(Esta elasticidad de la piel del cuello se debe a que el tejido
celular de esta parte es muy laxo, permitiendo a la piel del
cuello resbalar sobre la aponeurosis superficial, de manera
que el colmillo o la garra del adversario sólo hiere
el cuero, y cuando es puma, por ejemplo, el que intenta sujetarlo
del cuello, como la piel es elástica y se estira mucho,
le permite hacer presa a su vez.)
Pecho:
Amplio, profundo, con la sensación de poseer un gran
pulmón. Visto de frente, el esternón debe rebalsar
hacia abajo los codos.
(Siendo el Dogo Argentino un perro de trabajo y lucha, es
obvio destacar la importancia de un pecho profundo y amplio,
por la importancia que tiene la respiración en el perro.)
Espalda:
Alta. Muy fuerte. De grandes relieves musculares.
Tórax:
Amplio; visto de lado, rebasa su borde inferior a los codos.
Columna:
Más alta en la espalda, inclinada hacia el anca en
suave pendiente.
(En los animales adultos, cuando el desarrollo muscular de
la espalda y del riñón es bueno, vistos de perfil,
parecen sillones y presenta un canal medio a lo largo de la
columna, dado por el relieve de los músculos espinales.)
Manos:
Rectas, bien aplomadas, con dedos cortos y bien unidos.
(El largo de los dedos debe guardar proporción con
la mano y tener almohadillas bien carnosas y de piel gruesa
y muy áspera al tacto, con callosidades que le permitan
correr mucho por el terreno áspero y pedregoso, sin
lastimarse.)
Riñón:
Borrado por los músculos del dorso.
Piernas:
De muslos muy musculosos, con garrón corto y dedos
bien cerrados, sin dedo aberrante.
(Con buena angulación, recordando siempre que son los
pilares propulsores de la velocidad y el sostén en
la lucha cuerpo a cuerpo, por lo que nunca será demasiado
insistir en la fortaleza de los músculos del muslo.
El dedo aberrante, tan fácil de hacer desaparecer en
los primeros meses, resta puntaje como carácter recesivo
hacia el Dogo de los Pirineos, pero no es motivo de descalificación.)
Cola:
Larga y gruesa, pero sin sobrepasar los corvejones, llevada
naturalmente caída. Durante la lucha la mantiene levantada,
en un continuo movimiento lateral, como cuando hace fiesta
al amo.
(Debe tenerse muy presente que la cola constituye una gran
ayuda, tanto en el cambio de dirección a la carrera,
en que actúa a la manera de timón, en acción
compensadora, como en la lucha, donde hace de sostén
o punto de apoyo, colaborando en el trabajo de los cuartos
traseros.)
Peso:
De 40 a 45 kilos.
Altura:
De 60 a 65 centímetros
(Tanto en la altura como en el peso, el juez debe ser inflexible,
pues siendo el Dogo un perro de lucha, entre las razas de
caza mayor, la disminución en el tamaño le resta
eficacia. Debe ser descalificado todo dogo adulto, sea macho
o hembra, que tenga menos de 60 centímetros de alzada,
prefiriéndose, entre varios ejemplares buenos, el de
mayor alzada. El creador de la raza ha enseñado que
el Dogo Argentino es un normotipo y dentro de ello un macrotálico.
Es decir, que debe existir una armonía en la proporción,
que bajo el punto de vista funcional, es eurritmia o sea normal
correlación orgánica que se traduce por una
mayor capacidad de fuerza, por lo que debe buscarse el de
mayor talla y peso, sin llegar por supuesto al gigantismo.)
Manto:
Completamente blanco. Toda mancha de cualquier color, debe
descalificarse como carácter atávico.
(Los blancos con la piel muy pigmentada de negro, deben considerarse
como ejemplares no aptos para la cría, por el carácter
recesivo que muestran y que puede entrar a ser predominante
en los hijos si se aparean con otros ejemplares que tengan
en potencia dicho defecto. Las manchas pequeñas en
la cabeza no son motivo de descalificación, pero entre
dos ejemplares similares, debe preferirse al que sea completamente
blanco. En cambio toda mancha en el cuerpo, debe ser motivo
de descalificación.)
Motivos
de descalificación: Ojos sarcos, sordera, manchas en
el cuerpo, pelo largo, nariz blanca o muy manchada de blanco,
prognatismo (sea inferior o superior), labio muy péndulo,
cabeza agalgada, orejas largas (sin recortar), talla inferior
a 60 centímetros, más de una mancha en la cara
y toda desproporción física. El dedo aberrante
le resta puntos, sin llegar a la descalificación.